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Mola hidatiforme

Por A.D.A.M.
Publicado:

Definición

Es una masa o tumor poco común que se forma en el interior del útero al comienzo de un embarazo. Es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional (ETG).

Nombres alternativos

Mola hidatídica; Embarazo molar; Hiperémesis - molar

Causas

Una mola hidatiforme, o un embarazo molar, es el resultado de la fertilización anormal de un ovocito (óvulo). Esto resulta en un feto anormal. La placenta crece normalmente con poco o ningún crecimiento del tejido fetal. El tejido de la placenta forma una masa en el útero. Generalmente, en el ultrasonido, esta masa muestra una apariencia de mora ya que contiene muchos quistes pequeños.

Las mujeres mayores corren más riesgo de tener una formación molar. Un historial de embarazo moral en años anteriores también es un factor de riesgo. 

Existen dos tipos de estas masas:

  • Embarazo molar parcial: hay una placenta anormal y algo de desarrollo fetal.
  • Embarazo molar completo: hay una placenta anormal pero no hay ningún feto.

No existen maneras conocidas para prevenir que se formen estas masas.

Síntomas

Los síntomas de un embarazo molar son:

  • Crecimiento anormal del útero, ya sea más grande o más pequeño de lo usual
  • Náuseas y vómitos intensos
  • Sangrado vaginal durante los primeros 3 meses del embarazo
  • Síntomas de hipertiroidismo, incluso intolerancia al calor, deposiciones acuosas, frecuencia cardíaca rápida, inquietud o nerviosismo, piel caliente y húmeda, manos temblorosas, o pérdida de peso inexplicable
  • Síntomas similares a los de la preeclampsia que ocurren en el primer trimestre o a comienzos del segundo trimestre, incluso presión arterial alta e hinchazón de los pies, tobillos, y piernas (esto casi siempre es indicio de mola hidatiforme, ya que la preeclampsia es muy poco común tan temprano en los embarazos normales)

Pruebas y exámenes

Su proveedor de atención médica realizará un examen pélvico, que puede mostrar signos similares a los de un embarazo normal. Pero el tamaño del útero puede ser anormal y puede no haber ruidos cardíacos fetales. También puede haber algún sangrado vaginal.

Un ultrasonido durante el embarazo mostrará una apariencia de tormenta de nieve con una placenta anormal, con o sin algún desarrollo de un bebé.

Los exámenes pueden incluir:

  • Examen de gCH (o GCH ambos cuantitativos) en sangre
  • Ultrasonido pélvico abdominal o vaginal
  • Radiografía de tórax
  • Tomografía computarizada o resonancia magnética del abdomen (pruebas de imagenología)
  • Hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC)
  • Pruebas de coagulación sanguínea
  • Pruebas de la función hepática y renal

Tratamiento

Si su proveedor de atención médica sospecha un embarazo molar, probablemente recomendará una dilatación y un legrado (D&C) para eliminar el tejido anormal. Esta D&C también se puede realizar utilizando succión. A esto se le llama succión por aspiración (el método utiliza la copa de succión para remover el contenido del útero).

Muy pocas veces un embarazo molar parcial puede continuar. Una mujer puede decidir continuar con su embarazo con la esperanza de tener un parto exitoso. Sin embargo, estos son embarazos altamente riesgosos. Los riesgos incluyen sangrado, problemas con la presión arterial, y parto prematuro (tener al bebé antes de que esté completamente desarrollado). En casos poco frecuentes, el feto es genéticamente normal. Las mujeres necesitan discutir a profundidad los riesgos con su proveedor antes de continuar con el embarazo.


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Una histerectomía (cirugía para extraer el útero) puede ser una opción para las mujeres mayores que no desean volver a embarazarse en el futuro.

Después del tratamiento, se vigilan los niveles de la gonadotropina coriónica humana (GCH). Es importante evitar el embarazo y utilizar un anticonceptivo confiable de 6 a 12 meses después del tratamiento para un embarazo molar. Esto permite la realización de pruebas precisas para estar seguros de que el tejido anormal no vaya a reaparecer. Las mujeres que embarazan demasiado pronto después de un embarazo molar tienen un mayor riesgo de tener otro.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de las molas hidatiformes no son cancerosas (benignas). El tratamiento por lo general es exitoso. Es importante un seguimiento minucioso por parte del proveedor para asegurar que las señales de un embarazo molar han desaparecido y los niveles hormonales del embarazo han regresado a la normalidad.

Alrededor del 15% de los casos de molas hidatiformes pueden convertirse en invasivos. Estas molas pueden llegar a crecer profundamente en la pared uterina y provocar sangrado u otras complicaciones. Este tipo de mola muy a menudo responde bien a los medicamentos.

En muy pocos casos de mola hidatiforme completa, la mola se transforma en un coriocarcinoma. Este es cáncer de rápido crecimiento. Es tratado exitosamente con quimioterapia, pero puede ser mortal.

Posibles complicaciones

Las complicaciones del embarazo molar incluyen:

  • Cambio a enfermedad trofoblástica gestacional o coriocarcinoma
  • Preeclampsia
  • Problemas de tiroides
  • Embarazo molar que continúa o es recurrente

Las complicaciones relacionadas con la cirugía para extirpar un embarazo molar pueden incluir:

  • Sangrado excesivo, que posiblemente requiere una transfusión.
  • Efectos secundarios de la anestesia.

Referencias

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