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Los sobrevivientes a una COVID grave se enfrentan a un riesgo de muerte dos veces más alto un año más tarde

| Foto: HEALTHDAY

Por Holadoctor


JUEVES, 2 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- Las personas que se han recuperado de un caso grave de COVID-19 quizá tengan algo más de qué preocuparse. Una investigación reciente encuentra que los pacientes hospitalizados por una COVID-19 tienen 2.5 veces más probabilidades de fallecer en un plazo de un año que las personas que nunca han contraído el virus.

También tienen casi el doble de probabilidades de morir que las personas con un caso leve de COVID, señalan los investigadores.

El riesgo de muerte fue incluso más alto entre los pacientes hospitalizados con COVID de menos de 65 años: más de tres veces más alto que el de las personas sin COVID, y casi tres veces más alto que el de las que sufrieron una COVID leve.

"Si se piensa al respecto, esta es una complicación de la COVID que no se ha escudriñado, pero es una complicación extrema de la COVID: que haya el doble de probabilidades de morir después de mejorar", advirtió el investigador principal, Arch Mainous, vicepresidente de investigación del departamento de Salud Comunitaria y Medicina Familiar de la Universidad de Florida.

Algo preocupante es que apenas 1 de cada 5 personas del estudio que habían sido hospitalizadas con la COVID fallecieron de un problema de salud asociado con la enfermedad, añadió.

"Encontramos que apenas un 20 por ciento de estas muertes son resultado de diagnósticos respiratorios o cardiovasculares. Esto significa que las personas están muriendo de todo tipo de cosas", dijo Mainous. "Esto lo hace incluso más perturbador. Su riesgo de muerte aumenta en gran medida, y va a morir de cosas que ni siquiera se van a vincular con la COVID".

Mainous y sus colaboradores ya habían encontrado que las personas hospitalizadas con la COVID tenían más del doble de probabilidades de acabar de vuelta en el hospital en un plazo de seis meses, en comparación con las que nunca enfermaron o tuvieron una COVID leve.

"Entonces decidimos llevarlo a otro nivel. Ver qué sucedía con las personas en términos de la mortalidad", comentó Mainous. "Es el resultado más duro posible. ¿Esto de verdad aumenta su riesgo de morir?".

El equipo de la investigación analizó los certificados de defunción de más de 13,600 pacientes tratados en University of Florida Health desde enero de 2020, entre ellos 178 con una COVID grave y 246 con una COVID leve o moderada. En algún momento, los demás habían tenido una prueba negativa de COVID.

Los investigadores comenzaron a monitorizar a las personas con una COVID grave tras su alta del hospital.

Resultó que los pacientes hospitalizados por la COVID tenían 2.5 veces más probabilidades de morir que las personas sin infección, y 1.8 veces más probabilidades que las personas con una COVID leve, según los resultados, que se publicaron el 1 de diciembre en la revista Frontiers in Medicine.

Las noticias fueron peores para las personas menores de 65 años, que tenían 3.3 veces más probabilidades de fallecer que las personas sin COVID, y 2.8 veces más probabilidades que las que tuvieron una COVID leve.

La mayoría de las personas que fallecieron en un plazo de un año tras la hospitalización por la COVID murieron de causas que no estaban relacionadas con el corazón o los pulmones, los órganos más afectados por el coronavirus, anotó Mainous.

"Muchas personas han muerto después de una COVID, pero nadie lo estaba reconociendo porque no acaban en el hospital muriendo de COVID", aclaró Mainous.

Pero las personas hospitalizadas con una COVID grave tenían 4.5 veces más probabilidades de morir de afecciones respiratorias en los meses posteriores a su recuperación, en comparación con las personas que nunca se habían infectado, y tres veces más probabilidades de fallecer de problemas del corazón, encontraron los investigadores.

No resulta sorprendente que las personas hospitalizadas por la COVID sean más vulnerables en los meses posteriores, señaló el Dr. Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore.

"Cualquier tipo de enfermedad crítica, sobre todo por una infección, puede tener un impacto en cascada en la salud después de que el proceso infeccioso agudo se alivia", observó Adalja, que no participó en el estudio. "La activación de la respuesta inflamatoria puede provocar un amplio daño en múltiples sistemas orgánicos".

Se sabe que la COVID provoca daños en casi todos los órganos del cuerpo, entre ellos el cerebro y los riñones, apuntó Mainous.

"Se puede observar inflamación en todo tipo de lugares. Se puede ver en el corazón y los pulmones, se puede ver en los riñones", dijo Mainous en referencia a una infección grave con la COVID.

"El daño fisiológico, el trauma de ser hospitalizado con la COVID, tiene un impacto tan nocivo en el cuerpo que entonces el cuerpo en realidad no se recupera muy bien", continuó. "Uno piensa que se ha recuperado, que ha salido del hospital, pero entonces esto conduce a este riesgo de mortalidad tan masivo".

Estos hallazgos representan un argumento contundente para vacunarse contra la COVID, dado que es el único método conocido de limitar la gravedad de la infección, enfatizó Mainous.

"El uso de las máscaras y el distanciamiento social reducen las probabilidades de contraer la COVID, pero no afectan a la gravedad del episodio", añadió Mainous. "Ahora mismo, lo único que afecta a la gravedad es la vacunación. Es efectiva para reducir las probabilidades de ser hospitalizado con la COVID o de morir en el hospital".

Más información

Johns Hopkins Medicine ofrece más información sobre los efectos de salud a largo plazo de la COVID.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Arch Mainous, PhD, vice chair, research, University of Florida Department of Community Health and Family Medicine, Gainesville; Amesh Adalja, MD, senior scholar, Johns Hopkins Center for Health Security, Baltimore; Frontiers in Medicine, Dec. 1, 2021