Problemas de sueno

Mitos y verdades sobre dormir una siesta

Este ritual sencillo tiene muchas ventajas que tal vez desconoces. | Foto: ISTOCK

Por Inés González
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A pesar de que la siesta es algo común en otras culturas alrededor del mundo (como en Latinoamérica) el hábito es un poco menos popular Estados Unidos. Sin embargo, una encuesta nacional encontró que 1 de cada 3 estadounidenses toma una siesta regularmente. 

Si te sientes un poco agotado o desenfocado en la tarde, tal vez has considerado tomar una siesta, pero te preocupa que el sueño extra durante el día pueda afectar tu capacidad para dormir por la noche, o quizá no sabes qué duración debe tener una siesta. 

¿Por qué me siento agotado a media tarde? Naturalmente, las personas están programadas para sentirse un poco cansadas a media tarde: el ritmo circadiano natural de la mayoría disminuye entre la 1 p.m. y las 3 p.m., lo que produce esa sensación de sueño. Contrariamente a lo que mucha gente cree, la National Sleep Foundation de EE.UU. informa que agregar una breve siesta por la tarde no interrumpe tu actividad normal de 7 a 9 horas de sueño por noche, y brinda 4 pautas para sacarle provecho a esa pausa del día. 

1: El horario ideal

Tomar una siesta en el momento equivocado del día puede ser contraproducente. Por ejemplo, dormir cerca de la hora de la cena, modifica tu horario habitual para acostarte, ya que es difícil relajarte cuando no estás cansado.

Afortunadamente, hay un punto ideal en el reloj: el mejor momento para tomar una siesta es después del almuerzo, entre las 2:00 p.m. y las 3:00 p.m., que es cuando la energía del cuerpo comienza a disminuir de forma natural. 

2: No debe ser muy larga

Si una pequeña siesta es buena para ti, más debe ser mejor, ¿verdad? No necesariamente. Dormir durante una hora o más es demasiado y es probable que te altere el buen descanso nocturno. La cantidad correcta de tiempo para una siesta refrescante es de unos 20 minutos. Esta pequeña ventana de sueño te pondrá en la etapa de sueño no REM o más ligera. 

Si duermes por más tiempo, entrarás en una etapa de sueño profundo y podrás despertarte sintiéndote menos alerta que antes de tomar la siesta.

3: El mejor lugar

Cuando estés listo para tomar una siesta rápida, asegúrate de que el lugar que elijas sea propicio para un buen sueño. El ambiente ideal es uno con una temperatura cómoda, luz limitada y ruido mínimo.


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4: Limita la cafeína 

Es tentador tomar un café grande cuando te sientes cansado por la tarde, pero demasiada cafeína al final del día puede dejarte despejado e incapaz de conciliar el sueño por la noche. 

Una o 2 tazas de café están bien por la mañana, pero una vez que el cansancio llega a la tarde temprana, es mejor que te sirvan una siesta de 20 minutos para que tu motor vuelva a funcionar bien de nuevo.

Ventajas de dormir una siesta breve

Ayudar a mantener la presión arterial a raya y prevenir las enfermedades cardíacas son algunas de las ventajas comprobadas de dormir una breve siesta. Pero hay algo más que puede mejorar la calidad de vida y el desempeño cotidiano: tomar una siesta en el trabajo podría ayudar a los empleados a ser más productivos, según una investigación de la Universidad de Michigan, publicada oportunamente en Personality and Individual Differences. 

Los científicos encontraron que las siestas cortas durante el día pueden aliviar la frustración, ayudar a evitar la conducta impulsiva y aumentar la seguridad en el lugar de trabajo.

"Nuestros resultados sugieren que dormir la siesta podría ser una intervención beneficiosa para los individuos que tienen que mantenerse despiertos durante periodos largos, al mejorar la capacidad de perseverar en las tareas difíciles o frustrantes", señaló en un comunicado la autora del estudio, Jennifer Goldschmied.

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