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Marketing de sexo seguro debería apuntar al sexo oral

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Por Pan-American Life
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Lo afirma un estudio, que asegura que la educación sexual y la industria del preservativo, entre otros métodos, deben prestarle especial atención a esta práctica cada vez más extendida en jóvenes. Pocos saben que también puede ser una vía de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Y el 82 por ciento que lo practica no se protege.





La investigación sobre sexo oral realizada en la Universidad de Alberta, en Canadá, comprobó que este acto se ha transformado en una parte fundamental de la “revolución sexual del siglo XXI”. Y concluyó que los investigadores, los que imparten clases y talleres sobre educación sexual y toda la industria del sexo seguro deberían enfocar en esta tendencia.

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“En mi estudio, comprobé que toda mujer que tenía relaciones sexuales también practicaba el sexo oral”, dijo Brea Malacad, autora de la encuesta realizada entre 181 adultos jóvenes de entre 18 y 25 años, publicada en la revista European Journal of Contraception and Reproductive Health Care.

"Nuestros resultados muestran que el sexo oral se está convirtiendo en una parte importante del repertorio sexual de los adolescentes y adultos jóvenes” agregó Malacad, quien enseña en la Facultad de Educación de esa universidad.

Y también comprobó que poco se sabe de prevención a la hora de practicarlo. “El 82 por ciento de los encuestados dijo que nunca usó protección al tener sexo oral, comparado con el 7 por ciento que no se protegió durante el coito”, remarcó Malacad. “Los jóvenes deben saber que pueden practicar sexo oral con protección”, enfatizó.

Lo curioso de este trabajo es que surgió como idea a partir de mitos urbanos –historias populares que nunca se sabe si realmente ocurren- relacionados a la práctica, como el de los “rainbow parties” (fiestas del arco iris) en las que, supuestamente, mujeres que utilizan distintos colores de labiales practican sexo oral a un grupo de hombres.

A partir de este tipo de relatos, los investigadores buscaron en las entrevistas con los jóvenes entender mejor qué pensaban, y si practicaban, este acto sexual, que también conlleva sus riesgos.

Y la conclusión fue que las conductas y actitudes sobre el sexo oral están cambiando. El 50 por ciento de los encuestados dijo que el sexo oral era un acto menos íntimo que el coito, el 41 por ciento respondió que era tan íntimo como el coito y el 9 por ciento aseguró que era una práctica mucho más íntima.


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Malacad observó también que era una práctica mucho más habitual de lo que se pensaba en el pasado. “Hoy en día es como el beso de las buenas noches”, dijo la investigadora.

Otro dato que destacó el estudio fue que, en su mayoría, las mujeres practican sexo oral por placer y ano sólo para satisfacer a su pareja, otra creencia del pasado. “El 30 por ciento de las mujeres dijeron sentirse poderosas con el sexo oral”, dijo Malacad.

Para Malacad, tiene mucho que ver con estos cambios de actitudes el impacto de la publicidad que coloca a la mujer como un ser sexual, y hasta de personajes como el de Kim Catrall en “Sex and the City”, Samantha Jones, una mujer independiente, poderosa y agresiva en lo sexual.

El trabajo que fue publicado en agosto sigue siendo objeto de debate y respuestas hasta hoy. En Canadá existe un amplio plan federal de educación sexual. En Estados Unidos, en donde según la autora la tendencia es similar, la decisión de impartir clases de educación sexual está en manos de estados y condados.

Con estos datos en la mano, para los investigadores éste es un gran momento para educar a los jóvenes, la mayoría de los cuales no sabe que muchas de las enfermedades de transmisión sexual también se transmiten en forma oral. Y van más allá: dicen que el sexo oral debe formar parte del curriculum de una clase de educación sexual.

Y, para la investigadora, hay que abordar estos tópicos algo más difíciles en las mismas aulas para lograr tener adolescentes y adultos jóvenes mejor informados y saludables.